Los mercados internacionales de soja, maíz y trigo atraviesan un escenario de fuerte volatilidad, condicionado por factores financieros, climáticos y geopolíticos, según los últimos informes elaborados por Javier Buján y Marcelo Yasky de la consultora KIMEI junto a la Facultad de Cs. Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.
En el caso de la soja, el reporte advierte que durante junio se produjo una importante liquidación de posiciones compradoras por parte de fondos de inversión en el mercado de Chicago, impulsada principalmente por la falta de definiciones concretas en torno a las compras de China a Estados Unidos.
Los analistas explicaron que la abundante cosecha récord de Brasil y las buenas perspectivas climáticas en Estados Unidos generaron presión bajista sobre las cotizaciones internacionales.
No obstante, señalaron que existen factores que podrían sostener el mercado en los próximos meses, como una eventual recuperación de la demanda china, mayores necesidades de biodiesel en Estados Unidos o eventuales problemas climáticos en las zonas productoras norteamericanas.
En el plano local, el informe sostiene que el mercado argentino logró amortiguar parte de las bajas externas gracias al buen margen de molienda de las fábricas y a una actitud cautelosa de venta por parte de los productores.
Respecto al maíz, el documento remarca que las cotizaciones internacionales también sufrieron una fuerte caída por la salida de fondos especulativos y la toma de ganancias en Chicago.
Sin embargo, los especialistas advirtieron que las proyecciones para la campaña 2026/27 podrían generar un escenario más favorable para los precios debido a una reducción prevista en la producción estadounidense y a una relación stock/consumo que continúa entre las más bajas de los últimos años.
Además, el informe destacó el fuerte crecimiento de la demanda global y la sostenida performance exportadora de Estados Unidos, mientras el mercado sigue de cerca el avance de la cosecha safrinha en Brasil y las condiciones climáticas en las principales zonas productoras norteamericanas.
En cuanto al trigo, el trabajo sostiene que el mercado comenzó a mostrar fundamentos más sólidos luego de la fuerte presión financiera generada por los fondos de inversión.
Los especialistas señalaron que las dificultades climáticas en Estados Unidos y la caída proyectada de la producción global para la campaña 2026/27 podrían volver a tensionar los precios internacionales.
El informe WASDE de junio proyecta una reducción de más de 24 millones de toneladas en la producción mundial de trigo, afectando a países clave como Estados Unidos, Argentina, Australia, Canadá, Rusia y Ucrania. También advirtieron sobre la posibilidad de una mayor participación de China como comprador internacional, en un contexto de caída de sus stocks internos.
A nivel local, el reporte sostiene que el mercado argentino de trigo se mantiene relativamente firme pese a la caída internacional de precios y recomienda cautela comercial, especialmente para quienes cuentan con mercadería de calidad diferenciada para la industria molinera.
Los informes concluyen que el comportamiento climático en Estados Unidos y Sudamérica, junto a la evolución geopolítica internacional y la dinámica de los fondos financieros, serán variables centrales para definir el rumbo de los mercados agrícolas durante los próximos meses.
Fondos de inversión, clima y demanda global: las variables que siguen los mercados
Los trabajos elaborados por KIMEI y la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora coinciden en que el mercado agrícola global continuará mostrando alta sensibilidad frente a los movimientos financieros, las condiciones meteorológicas y la demanda internacional.
La evolución de las exportaciones, el comportamiento de China como comprador y el impacto de los conflictos geopolíticos seguirán siendo determinantes para la formación de precios en soja, maíz y trigo durante la campaña 2026/27.




