El ejército israelí confirmó que bombardeó la Franja de Gaza y justificó su acción diciendo que fue en respuesta al lanzamiento de unos globos llenos de helio que llevaban dispositivos incendiarios. Todo esto ocurrió luego de que aumentaran las tensiones con una marcha ultranacionalista cerca de Ciudad Vieja, Jerusalén, en el barrio de mayoría musulmana.
Luego de 11 días del cese al fuego, los ataques transfronterizos se reanudaron. El Ejército de Israel bombardeó la Franja de Gaza y la ciudad sureña de Khan Younis en la madrugada del 16 de junio (hora local). En un comunicado, las fuerzas armadas dijeron que su objetivo fueron los recintos de Hamas y planteó que están listos “para todos los escenarios, incluida la reanudación de los combates frente a los continuos actos terroristas que emanan de Gaza”.
La Organización de Naciones Unidas (ONU) le pidió hoy a Israel y Hamas que respeten el alto el fuego acordado el 20 de mayo, en medio de un clima de creciente tensión con la primera violación de la tregua en la Franja de Gaza y una mujer asesinada por soldados israelíes hoy en Cisjordania.
“El secretario general de la ONU expresa preocupación por la reciente ronda de violencia y pide el pleno respeto del alto el fuego. Le gustaría que se mantuviera y solidificara el cese de hostilidades con el fin de dar espacio a las partes relevantes para que elaboren arreglos para estabilizar la situación”, dijo el vocero de la organización internacional, Farhan Haq, reseñó la agencia de noticias Sputnik.
Luego del último alto el fuego la tensión y algunas refriegas volvieron a aparecer en las últimas semanas en diversos puntos del territorio ocupado hace más de 50 años por Israel.
La semana pasada policías israelíes de civil asesinaron a tres hombres en un operativo de arresto y un niño palestino de 15 años fue asesinado por el ejército israelí durante una protesta.
Los hechos ocurren horas después del nuevo capítulo de las tensiones entre israelíes y palestinos. La razón: una marcha de judíos ultranacionalistas portando banderas de Israel en Ciudad Vieja, Jerusalén Este, para llegar al Muro de las Lamentaciones –el máximo lugar de culto del judaísmo– en este evento anual.
Cerca de la Puerta de Damasco se podía ver a manifestantes ondeando banderas de Israel mientras la multitud coreaba a gritos “la nación de Israel está viva” y amenazas xenófobas como “¡muerte a los árabes!”.
“En este momento, la ONU está en contacto con todas las partes relevantes en el asunto del cese de hostilidades y vamos a tratar de que se pueden lograr acuerdos para estabilizar la situación”, agregó su portavoz Haq.
Una tensión que pone a prueba el recién estrenado Gobierno de coalición
Este episodio pone contra las cuerdas al recién estrenado Gobierno de coalición, encabezado por el ultranacionalista Naftali Bennett, el nuevo primer ministro que releva a Netanyahu tras más de 12 años en el poder.
La nueva coalición política es difícil de manejar: aúna a la extrema derecha, a la izquierda, al centro y –por primera vez– a un partido árabe independiente. Distintas fuerzas que tienen poco en común y cuyo principal deseo es evitar el retorno de Netanyahu como mandatario.
No ha sido necesaria ni una semana de gobierno para acusar las marcadas diferencias dentro de la coalición. Bennet dio el visto bueno a la “Marcha de las banderas”, ya que su cancelación habría expuesto al nuevo Primer ministro y a otros miembros de la derecha a intensas críticas por parte de quienes la consideran como una capitulación frente a Hamas.
Pero esta decisión no ha sido bien recibida por algunos socios del Gobierno. Mansour Abbas, líder del partido árabe Raam –parte de la coalición del Ejecutivo–, aseguró que la marcha era “un intento de incendiar la región con fines políticos” e hizo un llamado a no escalar las tensiones, para evitar otro conflicto como el del 10 de mayo.
Pero, a pesar de los llamados conciliadores, ya se han difundido imágenes que acusan enfrentamientos entre la policía israelí y algunos palestinos que se resistieron a abandonar partes del recorrido de la manifestación. Al menos 17 palestinos han sido detenidos durante la jornada. Y se esperan más disturbios, con más de 2.000 agentes de policía desplegados en la ciudad.
Y es que este evento reabre heridas históricas. En él se reivindica la soberanía israelí sobre la Ciudad Santa, y se conmemora lo que consideran como la “reunificación” de la urbe en 1967, que para los palestinos marca el inicio de la ocupación. Un día muy distinto para las dos regiones, muchos judíos lo viven cada año con orgullo nacional; mientras que para los palestinos es un día de lamentación.
Inicialmente, los organizadores convocaron el desfile para el pasado jueves, pero se decidió mover al martes por temor a que estallara la tensión en un momento de transición política en Israel.
No obstante, Bennett advirtió que no vacilará ante un nuevo ataque de Hamas y señaló que los ataques podrían ser “el detonador de una nueva batalla”.
Con la decisión gubernamental de permitir la marcha, Tor Wennesland, enviado de Naciones Unidas a la región, mandó un mensaje conciliador en el que pedía que ambas partes se abstuvieran de comportamientos violentos.
Tensions r rising again in Jerusalem at a very fragile & sensitive security & political time, when UN & Egypt are actively engaged in solidifying the ceasefire. Urge all relevant parties to act responsibly & avoid any provocations that could lead to another round of confrontation— Tor Wennesland (@TWennesland) June 14, 2021
“Insto a todas las partes relevantes a actuar de manera responsable y evitar cualquier provocación que pueda conducir a otra ronda de confrontación”, dijo el miembro de Naciones Unidas a través de redes sociales.
Según la agencia EFE, los militares israelíes intentaron dispersar a la multitud con gas lacrimógeno y munición real contra aquellos que se acercaban a la valla de frontera, aunque, por el momento, no se han reportado heridos.

Fuente: France24/Telam/ EFE/Reuters

