El papa León XIV advirtió sobre el avance de la secularización y la indiferencia religiosa, y convocó a fortalecer la solidaridad frente al sufrimiento ajeno, durante una intensa jornada de su visita apostólica a Uruguay. En Montevideo, el Pontífice encabezó una multitudinaria vigilia de oración en el Estadio Centenario y visitó el barrio de Casavalle, donde llamó a trabajar por una sociedad más justa e inclusiva.
Ante miles de fieles reunidos en el histórico estadio montevideano, León XIV planteó su preocupación por las dificultades que enfrentan las comunidades cristianas para transmitir la fe a las nuevas generaciones.
«En muchos lugares, la fe ha dejado de transmitirse con la naturalidad de generaciones anteriores y crece el número de quienes atraviesan buena parte de su vida sin una relación habitual con la Iglesia ni con la práctica religiosa», expresó.
El Papa también advirtió sobre los riesgos de excluir la dimensión espiritual de la vida social y cultural. «Cuando se pretende construir un mundo sin Dios, se corre el riesgo de dejar también al hombre sin lugar», afirmó durante la vigilia, que reunió a peregrinos de distintos puntos de Uruguay y de países vecinos, con momentos de oración, reflexión y música.
La solidaridad frente a la indiferencia
En su segundo día en Uruguay, el Santo Padre visitó la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en Casavalle, un barrio de Montevideo atravesado por situaciones de pobreza y vulnerabilidad social. Allí compartió testimonios con los vecinos y destacó el trabajo comunitario desarrollado para acompañar a las familias.
Durante el encuentro, León XIV convocó a los fieles a seguir el ejemplo del buen samaritano y a no permanecer indiferentes ante el sufrimiento de los demás.
A partir de la parábola bíblica, recordó que, frente al dolor de quien necesita ayuda, la indiferencia profundiza las heridas, mientras que la solidaridad puede convertirse en una señal de esperanza.
El Pontífice destacó especialmente la iniciativa parroquial de construir viviendas para familias de escasos recursos, un proyecto que recibió el apoyo de benefactores de la Papal Foundation. También subrayó el papel de las parroquias como espacios de acompañamiento, oración y caridad fraterna.
En ese sentido, sostuvo que la misión de la Iglesia debe expresarse en acciones concretas y cercanas a quienes atraviesan situaciones difíciles. Además, convocó a trabajar de manera conjunta con la sociedad civil y el Estado para alcanzar el bien común y construir una paz duradera.
«En nosotros está la decisión de construir una nueva ciudad, en la que nadie sea excluido, o de seguir cómodamente sumido cada uno en sus propios asuntos», expresó.
Al finalizar el encuentro, León XIV impartió su bendición a la comunidad y encomendó a los vecinos a la protección de la Virgen de Guadalupe.
La visita dejó dos mensajes centrales: la necesidad de fortalecer la transmisión de la fe y el compromiso de traducir los valores espirituales en gestos concretos de solidaridad, especialmente hacia quienes más necesitan el acompañamiento de la sociedad.
Con información de Vatican News




