El pasado 12 de mayo, en la primera jornada virtual del Simposio Fertilidad 2021, el ingeniero agrónomo Andrés Grasso, coordinador técnico Fertilizar AC, habló sobre la disponibilidad de nutrientes y respuestas en producción y calidad. “Hay que saber que nuestro gran reservorio de producción son los nutrientes que están en el suelo, que esos nutrientes son limitantes y que el puente para poder conciliar la producción de granos con esos limitantes es la fertilización”. Así abrió su exposición Grasso, quien aportó el dato de que, en la región pampeana, “la fertilización aporta el 23% a la producción de granos”.
Grasso resaltó la importancia de hacer análisis de suelos para obtener un diagnóstico, interpretar los resultados y diseñar luego la estrategia de nutrición. “Esto es la base del manejo de una nutrición balanceada de cultivos. Es necesario pasar de la visión del lote a la del ambiente”, apuntó.
Desde 2010, Fertilizar AC trabaja con el INTA y otras instituciones en ensayos en 9 localidades y 12 sitios representativos, evaluando cuatro estrategias de fertilización: un testigo (sin fertilizar); una fertilización media (sólo nitrógeno y fósforo); una fertilización recomendada promedio (con análisis de suelos); y una nutrición balanceada apuntando a altos rindes.
Los resultados de esta red arrojan que el productor de trigo “que fertilizó con recomendación promedio” obtuvo un 27% más de rindes, pero hubiera ganado 20% mas con una fertilización balanceada. En cebada, la brecha entre lo que se obtuvo y lo alcanzable fue de 22% (más de 1.300 kg/ha). En maíz, el productor que fertilizó ganó 22%, pero hubiera podido alcanzar 1.700 kg más con un manejo ajustado.
En el caso de la soja, Grasso afirmó que se comenzó a revertir la creencia de que la oleaginosa no responde a la fertilización, aunque todavía se hace poco aporte de nutrientes: “sólo se aplica un arrancador de fósforo”. Grasso aseguró que “con azufre y micronutrientes se puede ganar 15%, alrededor de 630 kg de soja por ha”.
Resumió que la fertilización balanceada “incrementa los rendimientos hasta un 26% en promedio. En condiciones no limitadas en nutrición, los rindes de los cultivos son hasta 16% superiores a los que se alcanzan con las prácticas actuales”. En tanto que, en la mayoría de los cultivos con recomendaciones medias de fertilización, haciendo ajustes con N, P, S y micronutrientes la diferencia se reduce a la mitad.

Grasso mostró los mapas de disponibilidad de nutrientes, de acuerdo a un relevamiento de INTA-Fertilizar AC de 2018. “Hay una situación restrictiva, pero es de manejo porque ya sabemos que faltan nutrientes: el nitrógeno de la materia orgánica junto con el zinc y el fósforo. La deficiencia en fósforo se da en 60% de los suelos. Y la pérdida de zinc –Zn- ha sido muy extendida en los últimos años, limitando la producción”, alertó.
El técnico de Fertilizar AC indicó que “hay que avanzar hacia las buenas prácticas de fertilización”, resumidas en “establecer las dosis y el tipo de nutrientes en función del diagnóstico; la expectativa de rendimientos alcanzables (a partir del rinde medio de las últimas campañas) y el momento y el lugar en donde se van a aplicar”.
Nuevas jornadas virtuales
Los próximos encuentros virtuales del Simposio Fertilidad 2021 se realizarán los días 19 de mayo y 2 de junio, de 8.30 a 10.30 hrs. a través de la plataforma de Agroconsultas.

