La cadena del maíz argentino se prepara para uno de sus momentos institucionales más representativos: el remate del primer lote de maíz, una instancia simbólica que cada año señala el comienzo formal de la comercialización de la cosecha.
El evento es organizado por la Bolsa de Cereales de Córdoba junto con la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (MAIZAR) y se realizará este martes 17 de marzo a las 12:30 horas en la sede de la entidad bursátil cordobesa, ubicada en Av. Gral. Ortiz de Ocampo 317, en la ciudad de Córdoba.
El primer lote de maíz 2026 proviene de Mercedes, provincia de Corrientes, y pertenece a la empresa Copra S.A., que logró una producción estimada de 7.000 kilos por hectárea sobre una superficie sembrada de 542 hectáreas. El cultivo corresponde a la variedad NK SYN 505 VIP3, con fecha de siembra el 10 de agosto de 2025 y cosecha el 10 de enero de 2026.
Antes de su presentación en el remate, el lote fue analizado por la Bolsa y Cámara de Cereales de Córdoba, que verificó el cumplimiento de todos los requisitos técnicos necesarios para participar del tradicional certamen.
El maíz consolida su peso en la agroindustria argentina
Más allá de su carácter simbólico, el remate del primer lote de maíz funciona como un espacio para destacar la importancia estratégica del cereal dentro de la agroindustria argentina, tanto por su impacto productivo como por su rol en la generación de valor agregado.
Según estimaciones de la Secretaría de Agricultura, la campaña maicera 2025/2026 presenta un escenario favorable, con una superficie sembrada de 10,4 millones de hectáreas, lo que representa un crecimiento del 13% respecto del ciclo anterior, cuando el área había alcanzado 9,2 millones de hectáreas.
Dentro del mapa productivo, Córdoba se consolida como la principal provincia productora de maíz del país, concentrando cerca del 35% del total nacional, seguida por Buenos Aires, Santa Fe, Santiago del Estero, La Pampa, Salta, Entre Ríos, San Luis y Chaco.
Para la actual campaña, Córdoba proyecta una producción cercana a las 18 millones de toneladas, con una superficie sembrada de casi 3 millones de hectáreas, superando el promedio histórico de la provincia.
Estos números reflejan no solo las condiciones productivas favorables, sino también el esfuerzo y la inversión tecnológica de todos los actores que integran la cadena del maíz, uno de los complejos más dinámicos del sistema agroindustrial argentino.
El remate del primer lote vuelve así a convertirse en una señal de largada para una campaña que moviliza producción, industria, logística y exportaciones, consolidando al maíz argentino como un pilar clave de la economía agroindustrial.

