El Ag Barometer Austral correspondiente a enero–febrero de 2026 confirmó que el clima de negocios en el agro argentino continúa en terreno altamente positivo. El índice general se ubicó en 158 puntos, con una variación mínima respecto de la medición anterior (159), lo que implica estabilidad en los niveles máximos de toda la serie.
El relevamiento es elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral y se construye a partir de encuestas a productores con un valor bruto de producción superior a 200.000 dólares anuales.
Inversión, ganadería y financiamiento: las claves del informe
El dato más relevante del informe es el fuerte crecimiento del Índice de Decisiones de Inversión, que alcanzó 127 puntos, el valor más alto desde la creación del indicador. Esto representa un aumento del 14% respecto de la medición bimestral previa y un incremento interanual del 95% frente a enero de 2025.
Actualmente, 63% de los productores considera que es un buen momento para invertir en activos fijos como tierras, maquinaria o vientres.
En paralelo, el Índice de Condiciones Presentes subió 6,45% (132 vs.124), mientras que el Índice de Expectativas Futuras mostró una leve baja (175 vs.182), aunque se mantiene en niveles elevados. En términos interanuales, el índice general creció 35% respecto de enero de 2025.
En materia sectorial, 56% de los productores manifestó intención de invertir en ganadería, impulsado por expectativas de precios favorables. Dentro de las categorías más atractivas aparecen los vientres (vacas nuevas y vaquillonas), seguidos por novillitos para terminación y, en menor medida, terneros.
Respecto del financiamiento de la campaña 2025/26, predominan los fondos propios (61%) y el canje con proveedores (49%), mientras que la participación del crédito bancario tradicional es baja (17%), en un contexto de tasas reales elevadas.
En promedio, los productores necesitarán 52% de las ventas de maíz y 51% de las ventas de soja para cubrir costos de siembra y cosecha, lo que permitiría cerrar la campaña con superávit de caja. Sin embargo, un 48% no manifiesta apuro en vender excedentes, optando por retener mercadería o utilizarla para comprar insumos para la próxima campaña.
En cuanto a tecnología, el 92% utiliza inoculantes en el tratamiento de semillas, mientras que el 62% emplea otros insumos biológicos como bioestimulantes, biofertilizantes o productos de biocontrol. Entre las principales limitantes para ampliar su uso aparecen la falta de capacitación (43%) y dudas sobre su potencial de rendimiento (36%).
En síntesis, el informe muestra un sentimiento altamente positivo en el agro argentino, con fuerte predisposición a invertir y señales de recuperación financiera tras campañas anteriores afectadas por eventos climáticos adversos.

