Estados Unidos activó un fuerte operativo sanitario tras detectar un caso de gusano barrenador del ganado en el estado de Texas, una situación que volvió a poner en alerta a toda la industria cárnica y ganadera del país.
El hallazgo fue confirmado en un ternero de apenas tres semanas de vida en el condado de Zavala, al sur de Texas, y representa la primera detección del parásito en territorio estadounidense en casi una década.
El denominado gusano barrenador del Nuevo Mundo o bichera es una peligrosa plaga producida por la mosca Cochliomyia hominivorax, cuyas larvas se alimentan de tejido vivo de animales de sangre caliente, incluidos bovinos, ovinos, equinos e incluso humanos.
Tras la confirmación del caso, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) puso en marcha cuarentenas, controles sanitarios y restricciones de movimiento en un radio de 20 kilómetros alrededor del foco detectado.
La secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins, aseguró que hasta el momento no se detectaron otros animales infestados dentro del establecimiento afectado y destacó que la propagación del parásito está principalmente asociada al movimiento de animales y no al desplazamiento natural de la mosca.
“El verdadero riesgo aparece cuando los animales infestados son trasladados de un lugar a otro”, explicó la funcionaria durante una conferencia con medios locales.
La preocupación crece especialmente porque Texas es el principal estado productor de ganado de Estados Unidos, con más de 12 millones de cabezas bovinas, lo que representa cerca del 14% del rodeo nacional.
Especialistas advierten que un avance del gusano barrenador podría generar nuevas restricciones sanitarias, cuarentenas y limitaciones al movimiento de hacienda, afectando directamente la oferta de carne vacuna en un contexto donde el stock ganadero estadounidense ya se encuentra en mínimos históricos de los últimos 75 años.
La situación también genera tensión entre frigoríficos y grandes procesadoras de carne como Tyson Foods y JBS, empresas que vienen enfrentando elevados costos de hacienda y dificultades para trasladar esos aumentos al consumidor.
Analistas del mercado sostienen que nuevos casos podrían presionar todavía más los precios de la carne vacuna y generar restricciones comerciales internacionales para Estados Unidos.
Cómo actúa el gusano barrenador
La mosca deposita sus huevos sobre heridas abiertas o zonas lesionadas de los animales. En menos de 24 horas nacen las larvas, que comienzan a alimentarse del tejido vivo, profundizando rápidamente las lesiones.

Si no se realiza un tratamiento adecuado, las infestaciones pueden provocar infecciones severas e incluso la muerte del animal.
El antecedente más grave ocurrió en 1976, cuando un brote afectó cerca de 1,5 millones de cabezas bovinas en Texas y provocó pérdidas millonarias para la economía ganadera estadounidense.
Para evitar un brote masivo, el USDA volvió a apostar por una estrategia utilizada históricamente: la liberación de moscas estériles mediante técnicas de radiación para cortar el ciclo reproductivo del parásito.
Actualmente se liberan cerca de cuatro millones de moscas estériles por semana en la zona afectada de Texas, mientras avanza la construcción de una nueva planta en Estados Unidos que permitirá producir hasta 100 millones semanales desde 2027.
En paralelo, laboratorios veterinarios ya trabajan con tratamientos antiparasitarios de emergencia y productores ganaderos comenzaron a reforzar controles sanitarios y monitoreos permanentes en los rodeos.
La aparición del caso volvió a dejar en evidencia la vulnerabilidad sanitaria de uno de los mercados ganaderos más importantes del mundo y el fuerte impacto económico que pueden generar las enfermedades y plagas sobre la producción de alimentos.
Con informacion de Bloomberg




