Agroempresariales
Syngenta presentó su nueva campaña “Las otras plagas”, una serie de tres piezas audiovisuales que pone al productor agropecuario en el centro del relato y visibiliza desafíos muchas veces invisibles, pero profundamente humanos.
A diferencia de otras campañas de comunicación corporativa agroindustrial, que suelen enfocarse en las amenazas técnicas al cultivo —como plagas, sequías o enfermedades—, esta propuesta va más allá. Se detiene en las “plagas emocionales” que también afectan al trabajo en el campo: el miedo, la incertidumbre, la falta de optimismo, la soledad o el cansancio ante los obstáculos diarios. Sentimientos universales, pero intensificados en un entorno que demanda resiliencia constante.


Las tres historias que componen la campaña están inspiradas en casos reales de productores argentinos. Con una cuidada estética cinematográfica, los cortometrajes se titulan:
- “El bicho de la incertidumbre”, centrado en el cultivo de papa.
- “La inundación de los No”, ambientado en un entorno maicero.
- “La sequía de optimismo”, desde los campos de girasol.
Cada pieza no solo ilustra una problemática emocional sino que también refleja la capacidad del productor para adaptarse, resistir y salir adelante, fortaleciendo su vínculo con la tierra y con su comunidad.
“Dejamos atrás discursos fragmentados para hablar con una sola voz al campo y la ciudad. Queremos contar quiénes somos a través de historias reales de nuestros verdaderos protagonistas: los productores”, sostuvo Nicolás Gennaro, director de Marketing de Protección de Cultivos LATAM de Syngenta.
Desde el área de Comunicaciones Corporativas, Celina Peper subrayó: “Con esta campaña buscamos una conexión emocional, que humanice el trabajo del productor y dialogue con toda la sociedad. Es una nueva narrativa para el agro: más cercana, más real”.
El desarrollo creativo estuvo a cargo de la agencia Vendaval, fundada por Lucho Sánchez Zinny y Carmelo Maselli, quienes aportaron una mirada sensible y estratégica que da como resultado una campaña potente, que emociona, interpela y deja una marca.
“Las otras plagas” no solo representa un cambio de paradigma en la comunicación del agro, sino que también abre una conversación necesaria: detrás de cada hectárea sembrada hay una historia, una persona, un desafío, y una voluntad inmensa de seguir produciendo.




