El intenso temporal de nieve que afecta a Mendoza desde hace dos semanas volvió a generar complicaciones este sábado. Un fuerte viento blanco y las intensas precipitaciones obligaron a evacuar de manera preventiva a más de 200 turistas que se encontraban en Puente del Inca, en plena cordillera.
Las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo de emergencia para trasladar rápidamente a los visitantes hasta la localidad de Penitentes, donde quedaron a resguardo. La medida se adoptó ante el rápido deterioro de las condiciones meteorológicas, en una jornada en la que miles de personas habían concurrido a disfrutar de la nieve en la zona.
La decisión buscó evitar situaciones de riesgo similares a las registradas días atrás en la montaña catamarqueña, donde cerca de 200 turistas quedaron atrapados por el mal tiempo y debieron ser rescatados.
Según informó Gendarmería Nacional, la alerta fue emitida cuando el fenómeno comenzó a intensificarse: “Sector de Puente del Inca, viento blanco y temporal ingresando, se recomienda el barrido de los turistas”. Posteriormente, se coordinó con el Escuadrón 27 de Uspallata el traslado de las personas hacia Penitentes para garantizar su seguridad.
El operativo fue encabezado por personal de emergencia y efectivos de Gendarmería, quienes guiaron a los visitantes luego de que el viento blanco redujera drásticamente la visibilidad.
Viento blanco, evacuaciones y un paso fronterizo que sigue cerrado
Desde que comenzó este episodio climático, a mediados de julio, más de 300 personas debieron ser evacuadas en distintos sectores de la alta montaña mendocina, entre ellos Las Cuevas, Puente del Inca, Penitentes, Horcones, Punta de Vacas y el parque de nieve Los Puquios.
Mientras tanto, el Paso Internacional Cristo Redentor continúa cerrado por las persistentes nevadas. Equipos de Vialidad Nacional trabajan diariamente para despejar la calzada y mantener al menos una vía sanitaria.
La interrupción del principal corredor hacia Chile también afecta al transporte de cargas. Cientos de camiones permanecen varados o son desviados hacia los pasos Cardenal Samoré y Pino Hachado, en Neuquén, una alternativa que puede extender el cruce fronterizo hasta cuatro días.
De acuerdo con los pronósticos oficiales de Argentina y Chile, las condiciones meteorológicas podrían mejorar recién a mediados de la próxima semana, lo que permitiría evaluar la reapertura del Paso Internacional Cristo Redentor.




