La búsqueda de bebidas más livianas y refrescantes continúa creciendo entre los consumidores, especialmente entre los más jóvenes. En ese contexto, Rutini Wines presentó Trumpeter Low, una nueva línea de vinos de baja graduación alcohólica integrada por dos varietales: Malbec y Sauvignon Blanc, elaborados mediante cosecha temprana para conservar la identidad de la uva y ofrecer una experiencia más fresca.
La propuesta responde a una tendencia internacional que prioriza el bienestar y el consumo moderado, sin resignar calidad ni expresión varietal. La nueva línea incorpora un Malbec y un Sauvignon Blanc, ambos provenientes de viñedos de altura del Valle de Uco, Mendoza. La cosecha anticipada permite preservar la acidez natural de la uva, potenciar los aromas frutales y obtener una menor graduación alcohólica de forma natural, sin recurrir a procesos de desalcoholización.
“Con Trumpeter Low buscamos responder a una tendencia global: consumidores que eligen vinos más livianos, frescos y con menor graduación alcohólica, sin resignar calidad ni expresión varietal”, explicó Juan Pablo Murgia, enólogo de Rutini Wines.
El Trumpeter Low Malbec presenta un perfil fresco y equilibrado, con notas de fruta roja, taninos suaves y una expresión amable, mientras que el Trumpeter Low Sauvignon Blanc ofrece un carácter vibrante, con predominio de notas cítricas y una marcada frescura. Ideal para acompañar comidas frescas y descontracturadas: ensaladas, vegetales grillados, pescados, mariscos, pastas livianas y cocina de inspiración mediterránea. Además, posee un 29% menos de calorías.
“La cosecha temprana nos permite preservar la frescura natural de la uva, lograr perfiles más vibrantes y una menor graduación alcohólica, manteniendo el carácter de cada varietal”, agregó Murgia.

Una categoría impulsada por nuevos hábitos de consumo
El crecimiento de los vinos de baja graduación alcohólica acompaña un cambio en los hábitos de consumo. Según datos de Kantar, el 75 % de los jóvenes argentinos busca reducir la ingesta de alcohol y seis de cada diez consideran atractivas las bebidas con bajo o nulo contenido alcohólico.
La tendencia también se refleja a nivel internacional. Distintos estudios de mercado proyectan un fuerte crecimiento del segmento durante la próxima década, impulsado por consumidores que priorizan propuestas más ligeras para ampliar las ocasiones de consumo.
A diferencia de los vinos desalcoholizados, los denominados Low Alcohol reducen naturalmente su graduación gracias a la cosecha temprana, lo que permite conservar la acidez, los aromas y la identidad del terroir. Con niveles de alcohol que suelen ubicarse entre los 6 y 9 grados, se presentan como una alternativa para quienes buscan mayor frescura sin perder las características propias de cada varietal.




