El Premio Nobel de Literatura 2022 fue concedido este jueves a la escritora francesa Annie Ernaux “por su coraje y agudeza clínica al revelar las raíces, el distanciamiento y las limitaciones colectivas de la memoria personal”, resaltó la Academia Sueca. Ernaux sucede al novelista tanzano Abdulrazak Gurnah, premiado en 2021.
Este premio fue el reconocimiento a su manera de narrar la intimidad de las mujeres, las vivencias frente al aborto, la maternidad y el cáncer de mama.
“Soy una etnóloga de mí misma. ¿Que cuento intimidades? Lo íntimo siempre es algo social. Es inconcebible un yo puro en el que los otros, las leyes, la historia, no estuvieran presentes. El relato del aborto clandestino que cuento en El acontecimiento hubiera sido distinto con una ley y una sociedad distintas. No me considero un ser único y singular sino el resultado de una suma de experiencias y determinaciones sociales, históricas y hasta sexuales”, dijo Ernaux en una entrevista con el diario El País.
Ernaux, que ha escrito más de 30 obras literarias, hace gala de la “fuerza liberadora de la escritura” y su obra está escrita en un lenguaje “sencillo” y “raspado hasta la limpieza”, agregó la organización que finalmente galardonó a la francesa, un nombre que sonaba hace años entre los favoritos para ganar el máximo premio a las letras.
Desde la novela ‘Armarios vacíos’, publicada en 1974, ‘La plaza’ (1983) –que catapultó su carrera literaria– hasta ‘Memorias de una niña’ (2016) y ‘El acontecimiento’ (2000), entre otras novelas, la escritora, comprometida con las ideas progresistas de la izquierda, ha contribuido a sacudir el mundo de la literatura francesa de la misma manera que quiso agitar el orden social en Francia.
Esta profesora de literatura de la Universidad de Cergy-Pontoise ha escrito decenas de relatos en los que examina a profundidad la dominación de clase y la pasión amorosa, dos temas que han marcado a fuego su trayectoria literaria.
De hecho, la Academia Sueca resaltó que en su obra, Ernaux “revela la agonía de la experiencia de clase” y describe emociones como “la vergüenza, la humillación, los celos o la incapacidad de ver quién eres”, con lo que ha logrado “algo admirable y duradero”.
Su reflejo literario de la experiencia femenina provoco que se la arrinconara como una escritora menor y un tanto sensacionalista, por no rehuir aspectos como su aborto clandestino en los sesenta(tanto en su primera novela, Los armarios vacíos, como en El acontecimiento, (adaptada para el cine), la muerte de su padre (El lugar),la enfermedad de su madre (No he salido de mi noche), el cáncer que Ernaux padeció (El uso de la foto), la mediocridad de la vida familiar (La vergüenza, La mujer helada) o la lujuria reencontrada en la madurez (Pura pasión). También mezclar los viajes en tren suburbano y las visitas al hipermercado (Mira las luces, amor mío) con los grandes asuntos como la diferencia de clases, las reivindicaciones feministas y la memoria histórica en la interfaz de una escritura “llana”, desprovista de todo ornamento, que Ernaux parece considerar una obscenidad.
Los últimos ganadores del Nobel de Literatura fueron: Abdulrazak Gurnah, Louise Glück, Peter Handke, Olga Tokarczuk, Kazuo Ishiguro, Bob Dylan, Svetlana Aleksiévich, Patrick Modiano, Alice Munro y Mo Yan.
Con información de France 24 y El País.
Foto: La escritora francesa Annie Ernaux, retratada el pasado abril (2022) en Madrid. INMA FLORES (EL PAIS)





