Desde El Bolsón, en Río Negro, El Manzanar desarrolla un vinagre de sidra de manzana agroecológico elaborado a partir de un único ingrediente: manzanas. El emprendimiento llegó por primera vez a CABA durante la exposición Caminos y Sabores, donde presentó su producción y avanzó en la comercialización en nuevos mercados.

“Venimos desde El Bolsón a traer este vinagre de sidra de manzana agroecológico. Nuestro vinagre se destaca porque está hecho únicamente con jugo de manzana como único ingrediente”, contó María Belén Guaresti, creadora del emprendimiento.
El producto se elabora mediante una doble fermentación, alcohólica y acética, desarrollada de manera lenta. Según explica este proceso permite preservar los aromas característicos de la fruta y desarrollar el perfil del vinagre de manera natural.
La historia del emprendimiento comenzó a partir de una situación cotidiana. María Belén vive en una chacra de El Bolsón donde, cuando sus padres llegaron, encontraron manzanas silvestres. Parte de esa producción quedaba sin utilizar cada temporada, hasta que comenzó a transformarla primero en jugo y luego en vinagre.
“Todos los años muchas manzanas quedaban tiradas en el piso porque no llegábamos a consumirlas. Así que ahora de grande empecé a hacer jugo de manzana, y vinagre también. Primero lo regalaba, después esas personas me empezaron a comprar y, de a poquito, fui profesionalizando la producción”, relató la emprendedora.
Actualmente, la producción se comercializa en distintos puntos de la Comarca Andina, Bariloche, Puerto Madryn y Buenos Aires.
De las manzanas silvestres a un producto con identidad regional
El emprendimiento basa su propuesta en el aprovechamiento de la fruta y en el respeto por los tiempos naturales de fermentación. La producción se desarrolla a partir de sidra de manzanas fermentadas naturalmente, y el vinagre madura durante aproximadamente ocho meses, período en el que desarrolla su acidez y sus aromas.

“Hace siete años venimos descubriendo la alquimia del vinagre de sidra de manzana. El ingrediente especial es el tiempo, que va armonizando sabores, aromas y virtudes”, señala María Belen.
La propuesta también pone el foco en el origen de las materias primas y el entorno productivo: tierra fértil, agua del Piltriquitrón y manzanas como único ingrediente.
Para el emprendimiento, el proceso requiere paciencia desde el comienzo: esperar el momento de la cosecha, seleccionar las mejores frutas y dejar actuar a las levaduras y bacterias durante una fermentación lenta.
La participación en Caminos y Sabores significó un nuevo espacio para mostrar el producto y tomar contacto con consumidores. “Teníamos muchas expectativas. Hay mucha gente y hay muy buenas ventas. Los participantes se va muy contentos con los productos, así que quedamos muy entusiasmados”, contó Belén.
El Manzanar busca así consolidar una producción nacida en una chacra de El Bolsón, basada en el aprovechamiento de las manzanas y en un proceso de elaboración que pone el tiempo y la fermentación en el centro de la propuesta.




